Izamiento de la Bandera, 20 de Noviembre, 109 Aniversario de la Revolución Mexicana.



Con motivo del 109 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, en la Escuela Secundaria Técnica Núm. 1, se realizó el izamiento de la Bandera Nacional, el programa estuvo a cargo de los alumnos de Primer Grado Grupos A, B, C, D, E, F, del Taller de Carpintería e Industrias de la Madera, bajo la coordinación del Profr.  Vicente Morales Dionicio, contando con la colaboración del Auxilar de taller Humberto Ibañez Díaz. La banda de Guerra realizó los toques correspondientes a los honores a la bandera y se entonó el Himno Nacional Mexicano bajo la Dirección del Profr. José Luis Hernandez Morales.
Participaron 5 grupos de la Escuela, personal administrativo y de servicios.


Las palabras alusivas a la fecha las realizó la Alumna Ximena Yeetztine Aguilar Ramos


DISCURSO
Buenos días profesores, personal administrativo y de intendencia, compañeros alumnos:
El día de hoy se conmemora un aniversario más de la Revolución Mexicana. Heredera del movimiento de independencia que iniciaron los próceres Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón, y consumada por el invicto general Vicente Guerrero; heredera también de la Reforma y la guerra contra la intervención extranjera que simboliza el Benemérito Benito Juárez. La Revolución Mexicana recogió las ideas republicanas y de libertad e independencia, ampliando los horizontes patrios en la democracia que propugnó el presidente mártir Francisco I. Madero, y en los pronunciamientos sociales de destacados revolucionarios.
El pueblo mexicano en armas luchó contra la tiranía y el continuismo, la venalidad y la corrupción administrativas; contra las prebendas para la oligarquía nacional y extranjera. Luchó por la vigencia real de la democracia, la justicia y las libertades públicas; por la tierra para los campesinos y los derechos laborales para los obreros; por la mexicanización de la industria y el comercio.
La lucha fue larga, cruenta y complicada. La traición huertista y, más tarde, inevitables disensiones entre revolucionarios dejaron en los campos de batalla un alto saldo de sangre, de vidas y bienes perdidos; de luto, hambre y desamparo para millones de mexicanos de condición humilde, principalmente entre familias campesinas.
Hecha la paz y con la Constitución como norma, el régimen de la Revolución restituyó el dominio directo de la nación sobre sus recursos naturales; repartió la tierra, estableció las garantías sociales, nacionalizó industrias fundamentales; creó servicios asistenciales, de salubridad y seguridad social y dio impulso considerable a la educación popular, desde la primaria a la enseñanza técnica y superior y, de acuerdo con las modestas posibilidades presupuéstales, también promovió la investigación científica.
La libertad es la primera condición de la justicia. A su amparo se deben fortalecer la libertad de pensar, de hablar y escribir, la libertad de acción política de los organismos y grupos de la oposición contribuyen a vitalizar la práctica de la democracia, a depurar la acción de los gobernantes y a vigorizar así la autoridad moral del régimen.
Vivimos en una época de inconformidades, en una atmósfera revolucionaria de dimensiones universales en que todo se pone a juicio, lo mismo los conceptos filosóficos tradicionales que los métodos de aplicación de las ideas más avanzadas.
Estas consideraciones se plantean al influjo de una fuerte corriente liberadora que sacude la conciencia de los pueblos de todas las razas y latitudes, y en la que convergen los más variados credos y jerarquías, estadistas, científicos, escritores y artistas y representantes de tendencias políticas y sociales disímiles, para rescatar al hombre y a las naciones débiles, de la explotación.
Inspirada en un nuevo humanismo, esa poderosa corriente persigue satisfacer las necesidades materiales y espirituales y las tendencias nacionalistas de los pueblos en el respeto a las libertades individuales y a su auténtica y real autonomía; y que en la paz, la ciencia y la técnica sirvan al hombre en vez de esclavizarlo o aniquilarlo.
Las condiciones del país son propicias para lograrlo a pesar de las provocaciones exteriores que han dado oportunidad a México para obrar con dignidad, apoyado en la razón y la justicia, actitud ésta que han visto con beneplácito las naciones que sufren el peso de los países poderosos.

Muchas Gracias.


 

 

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